El peluquero solidario

 Un buen amigo me ha pasado un texto que circulaba semanas atrás por Colombia.

“Un día, un florista fue al peluquero a cortarse el pelo. Luego del corte pidió la cuenta y el peluquero le contestó: “No puedo aceptar dinero. Esta semana estoy haciendo un servicio comunitario”. El florista quedó agradecido y dejó el negocio. Cuando, a la mañana siguiente el peluquero fue a abrir el negocio había una nota de agradecimiento y una docena de rosas en la puerta.
Otro día entró un panadero para cortarse el pelo, y cuando fue a pagar el peluquero respondió: “No puedo aceptar dinero. Esta semana estoy haciendo un servicio comunitario”. El panadero se puso contento y se fue. A la mañana siguiente cuando el peluquero volvió, había una nota de agradecimiento y una docena de panes esperándole en la puerta.
Más tarde, un profesor fue a cortarse el pelo y en el momento de pagar el hombre otra vez respondió: “No puedo aceptar dinero. Esta semana estoy haciendo un servicio comunitario”. El profesor con mucha alegría se fue. A la mañana siguiente, cuando el peluquero abrió su negocio había una nota de agradecimiento y una docena de libros.

Un día fue un senador quien se acercó a cortarse el pelo y cuando fue a pagar y el peluquero nuevamente dijo: “No puedo aceptar dinero. Esta semana estoy haciendo un servicio comunitario”. El diputado contento se alejó.
Al día siguiente cuando el peluquero fue a abrir el local, había una veintena de senadores, diputados, concejales y alcaldes con sus familias haciendo cola para cortarse el pelo gratis. 

Esto muestra la diferencia fundamental que existe actualmente entre los ciudadanos comunes y los miembros del “honesto” grupo de ciudadanos que nos gobiernan”.

2 Comments

  1. hacía tiempo que no entraba a este blog -"meo" culpa-.Veo que la última entrada que hay es la última entrada que vi -un "chiste" genial que he contado varias veces desde entonces-, desde hace tiempo, la última vez que entré. Pero son varios años siguiendo al guerrero del interfaz, y sé que este blog funciona "a ramalazos", que se para y que se rehabilita, que se vuelve mudo y repentinamente habla… Supongo que es -intepreto que es- como la relación de un mal alumno con un gran profesor; o al menos, "egoístamente", quiero pensarlo así.He entrado porque me encontré hace nada "esto", http://www.youtube.com/watch?v=wfH-yBsR0xUy me acordé de Vd.Reciba un abrazo y un saludo de un antiguo y mal alumno, que le guarda en el espacio del recuerdo dedicado a los grandes profesores.Salud.

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  2. Gracias por tus palabras y por visitar este blog moribundo. Ni tú eres (o fuiste) tan mal alumno, sino todo lo contrario, ni yo soy un buen profesor. ¡Qué más quisiera! La conferencia de Soledad Gallego no pasó desapaercibida para mí. Estoy de acuerdo en casi todo lo que dice, aunque duela.Te recomiendo que leas esto: http://www.ramonlobo.com/2012/03/16/si-nos-van-a-matar-no-te-suicides/

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