Las botas negras de Sergio Ramos

Las botas negras de Sergio Ramos

Al comienzo de la presente temporada de fútbol me sorprendió ver a Sergio Ramos calzando unas botas negras en los partidos, algo inusual en los últimos años, donde los diseños con todo tipo de colores, en ocasiones chillones y estridentes, han proliferado como setas en otoño. En lo tocante a gustos futbolísticos, siempre me he considerado un clásico. Me han gustado las camisetas del Real Madrid en las que sólo había blanco, sin bandas, rayas ni brillos. Las segundas equipaciones, con colores fosforitos, diseños de dragones y demás morralla para vender camisetas en mercados asiáticos, me han parecido una horterada. Y con las botas me ocurre igual. Mis favoritas eran las negras de Adidas con tres bandas blancas que se pusieron de moda a comienzos de los años setenta. Pensé que en el caso de Ramos y su elección por esas botas negras había algo de nostalgia y tradición, pero me equivoqué. La historia la ha contado recientemente José Félix Díaz en Marca. Resulta que el central sevillano ha terminado el contrato que le vinculaba con Nike y hasta que no escoja otra firma deportiva está obligado por contrato a lucir botas en las que no aparezcan logos ni marcas, salvo que quiera afrontar una indemnización millonaria. Así, se supone que hasta el próximo mes de febrero Ramos llevará esas botas cuando juegue en el Madrid y en la selección. No es una cuestión estética, se trata de dinero, como casi todo en el mundo del fútbol....
Toros en la Wii

Toros en la Wii

Estos días me he enterado, al ver las múltiples imágenes y vídeos de la consecución del 33º título de Liga, de que los jugadores del Real Madrid tenían una canción fetiche que entonaron en el vestuario para festejar el triunfo frente al Barcelona. Se trata de “Toros en la Wii”, de Love of Lesbian, un grupo catalán, precisamente. Les dejo el vídeo de la canción. Confieso que la primera vez no me gustó mucho, pero a la segunda, la tercera… Ustedes mismos....
Na, na, na, na na na na, na na na na, Hey Jude

Na, na, na, na na na na, na na na na, Hey Jude

Me sorprendió escuchar ayer el mítico “Hey Jude”, de Los Beatles, en el Etihad Stadium, poco antes del comienzo del encuentro de Copa de Europa entre el Manchester City y el Real Madrid. Me sorprendió y me emocionó escuchar el estribillo que miles y miles de gargantas de aficionados ingleses coreaban para animar a su equipo, en medio de un impresionante tifo con la leyenda “City”. Es curiosos que, tratándose de una ciudad como Manchester, cuna de grandes grupos musicales como Oasis -por cierto, acérrimos seguidores del equipo celeste-, el himno elegido por el equipo local de fútbol sea el de una canción del cuarteto de Liverpool. Y es curioso también que el “You’ll never walk alone”, que resuena en los grandes partidos de Anfield, no sea obra de los cuatro evangelistas del pop, sino de otra banda de Liverpool de la época, Gerry and the Pacemakers. Me he enterado de que “Hey Jude” resuena en el Etihad Stadium porque en 1968, y en las fechas en las que salió al mercado el tema de los Beatles, el Manchester City consiguió su segundo título de la liga inglesa. En 2012, cuando los “citizens” se alzaron con su tercer entorchado liguero, “Hey Jude” fue el tema principal de las celebraciones del City. Por cierto, del partido de ayer y de su calidad futbolística: na, na, na na na na na, na na na na....
Raúl Madrid

Raúl Madrid

Nunca tuvo un gran regate, pocas veces se iba en velocidad del contrario, jamás fue un dominador del juego aéreo, pero, pese a todo, su entrega y su sacrificio le convirtieron en una de las leyendas del Real Madrid. Siempre estaba en el sitio justo del área, sabía ganarle las espaldas a los defensas y se hizo merecedor del respeto de sus compañeros por el tesón y la profesionalidad que mostraba en el terreno de juego. Fue el menos galáctico del grupito de megaestrellas que compartieron vestuario con él. Sin aspavientos, sin celebraciones extravagantes y sin peinados absurdos, Raúl demostró a sus compañeros la mejor forma de sentir unos colores. Con el Real Madrid ganó casi todo, con las selección quiso el destino que se quedara a las puertas de la gloria. “Raúl, Raúl, Raúl, Raúl… Raúl, Raúl”. Siempre recordaré aquel grito que le dedicaba el Bernabéu en sus tardes de triunfos. Raúl ha decidido colgar las botas, después de 21 años. Será cuestión de tiempo que vuelva al club de sus amores. Te esperamos....